Tissot PRX - Una guía a un ícono de la relojería
Cuando Tissot relanzó el PRX en 2021, no solo recuperó un diseño histórico de su archivo: creó uno de los relojes más influyentes del mercado actual. En pocos años, el PRX pasó de ser una reedición interesante a convertirse en un referente absoluto dentro del segmento de relojes deportivos de acero con brazalete integrado.
En este artículo repasamos su historia, por qué es tan importante, y analizamos sus variaciones de tamaño, movimientos y materiales, incluyendo la nueva versión de 38 mm disponible a partir de 2025, una de las incorporaciones más esperadas de la colección.
Un poco de historia: ADN setentero, espíritu contemporáneo
El Tissot PRX toma inspiración directa de un modelo original de finales de los años 70, una época marcada por diseños audaces, cajas delgadas y brazaletes integrados que fluían naturalmente desde la caja. Era una era de experimentación estética, donde el acero se consolidaba como material protagonista en relojes deportivos elegantes.

El nombre PRX resume bien la filosofía del reloj: P de precisión R de robustez X en números romanos, haciendo referencia a los 10 ATM de hermeticidad (100 metros)
Aunque el modelo original nunca fue un gran superventas, su diseño envejeció sorprendentemente bien. Tissot supo reconocer ese potencial y reinterpretarlo con proporciones modernas, mejores acabados y movimientos actualizados, sin traicionar el espíritu del original.
Variaciones de tamaño: ahora más opciones que nunca
Uno de los mayores aciertos de Tissot ha sido ampliar progresivamente la gama de tamaños del PRX:
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PRX 35 mm
Perfecto para muñecas pequeñas, gustos clásicos o quienes buscan un reloj unisex. Mantiene toda la identidad del PRX en un formato más contenido. -
PRX 40 mm
El tamaño más popular desde su lanzamiento. Ofrece una presencia sólida en muñeca media y mantiene un perfil delgado muy cómodo para el uso diario.
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PRX 38 mm (nuevo desde 2025)
Una de las incorporaciones más esperadas. Este tamaño se posiciona como el punto intermedio ideal: más presencia que el 35 mm, pero más equilibrado y versátil que el 40 mm. Además incorpora nuevos materiales antes no utilizados como son el titanio y el Acero Damascus

En la colección Tissot PRX conviven dos enfoques muy claros de la relojería: la practicidad moderna del cuarzo y la tradición mecánica del automático. Ambas opciones están pensadas para públicos distintos, pero comparten un estándar de fiabilidad y calidad que define bien a la marca.
Las versiones cuarzo del PRX utilizan movimientos suizos de alta precisión, pensados para quienes buscan un reloj exacto, resistente y de bajo mantenimiento. Son ideales como reloj de uso diario, ya que no requieren ajustes constantes ni preocupaciones adicionales. Esta opción mantiene el perfil delgado característico del PRX y permite ofrecer el reloj a un precio muy competitivo dentro del segmento suizo.
Por otro lado, el PRX automático Powermatic 80 representa el lado más emocional y tradicional de la colección. Este movimiento mecánico ofrece una generosa reserva de marcha de hasta 80 horas, lo que significa que el reloj puede permanecer varios días sin uso y seguir funcionando con total normalidad. Es un calibre moderno, eficiente y diseñado para un uso real, no solo para la vitrina.

Uno de los grandes atractivos del PRX Powermatic 80 es su dial con patrón waffle, una textura cuadriculada que añade profundidad visual y juega con la luz de manera elegante. Este detalle eleva notablemente la percepción del reloj, acercándolo a códigos estéticos que solemos encontrar en relojes deportivos de gama más alta. Combinado con el segundero suave y la sensación mecánica en la muñeca, el resultado es un reloj que no solo se ve bien, sino que se siente vivo.


